domingo, 5 de noviembre de 2017

Descripción usando los cinco sentidos

Percibimos la realidad a través de nuestros sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto), por tanto, el modo más lógico de describir el entorno físico que nos rodea (un paisaje, un lugar, una casa, etcétera) consiste en enumerar aquello que percibimos mediante los cinco sentidos. Así, cuando narramos algo que es ficticio, el uso de los cinco sentidos da veracidad a lo que se relata. No basta con decir meramente que una casa es bonita, sino describirla utilizando imágenes, coloridos, aromas y sensaciones en las que se haga participar a los cinco sentidos.
Vamos a leer ahora los consejos de Diana P. Morales para usar distintos sentidos en nuestras descripciones:
"Este es uno de los toques maestros que pueden dar un salto cualitativo a vuestra escritura. Realmente es algo muy sencillo, una vez se tiene en cuenta, pero la mayoría de la gente que escribe ni siquiera se detiene a pensar en ello.
Veo constantemente en los relatos y novelas de mis alumnos en los talleres textos bien redactados, incluso con personalidad, que olvidan que la naturaleza nos ha dotado de cinco sentidos para percibir la vida… y, por tanto, no los usan en sus escritos.
¿A qué me refiero exactamente?
Vamos a ver un ejemplo:
“Cuando Enrique y yo llegamos a la playa el mar apareció ante nosotros: sereno pero salvaje, con grandes olas alegres que rompían en la arena una y otra vez, en una melodía de ritmo ancestral e hipnótico. A lo lejos, unos chicos jugaban con un balón y gritaban “pásamela, aquí”. 
–Hemos llegado-me dijo Enrique. 
–Aquí estamos-confirmé. Y sonreí“.
¿Qué tal? ¿Habéis podido imaginar bien la escena? ¿La habéis visto en vuestra cabeza como si fuera una película? Seguro que sí. El texto tiene bastantes imágenes y sonidos, gracias a los cuales vemos y oímos lo que pasa en la historia. Tenemos lo básico para entender la trama y disfrutarla.
Pero… a veces lo básico puede quedarse un poco corto.
¿Cómo podría mejorarse este texto? Bien, para describir lo que ocurre, si os fijáis, sólo hemos usado dos de los cinco sentidos que tenemos -y que son los que utilizan sin cesar todos los escritores que empiezan:
  • La vista: Hemos visto el mar, las olas rompiendo, los chicos jugando con el balón y a la protagonista sonriendo…
  • El oído: Hemos oído el rumor rítmico de las olas, los chicos gritando “pásamela” y los personajes que hablaban el uno con el otro.
Pero, recordad, ¡tenemos cinco sentidos! Y todos, sin excepción, se pueden usar en narrativa, haciéndola más rica, más precisa, más emocionante.
¿Cuáles son los tres sentidos que suelen faltar en la mayoría de los textos de los escritores/as que empiezan?
  • El olfato: aunque no lo parezca, los olores son extremadamente importantes en nuestras vidas. Nos avisan de la presencia de personas, animales o máquinas (el humo de los coches), nos hacen disfrutar plenamentede alimentos, paisajes o personas (el olor de la lluvia, los árboles o las flores; el perfume de una persona o su olor personal e inconfundible). E incluso nos puede salvar la vida, avisándonos de un escape de gas o del mal estado de un alimento. Y, por otro lado, nada como un olor para retrotraernos a momentos y recuerdos del pasado.
  • El gusto: no es tan esencial para nuestra vida, pero igualmente la enriquece y podría también enriquecer nuestros textos, en especial en los momentos en quedescribimos comida y también las escenas íntimas. Por no hablar de otros momentos: ningún lector de Agatha Christie olvidará que el arsénico tiene sabor a almendras amargas.
  • El tacto y las sensaciones táctiles : son los grandes olvidados entre los sentidos a la hora de escribir, pero absolutamente necesarios para la vida -y para la literatura. A través de la piel percibimos muchísimas cosas: la tersura, suavidad o rugosidad de las cosas (una tela, el tronco de un árbol, otra piel), el frío y el calor, el viento, la lluvia y otros elementos… ¿Cómo podemos olvidar todo esto a la hora de escribir, para disfrutar plenamente nuestra historia?
Así, en el texto de antes de la pareja que llega a la playa, podríamos añadir el olor fuerte del océano y las algas, el sabor salado del aire, el calor picante del sol y el viento húmedo, haciendo chocar arena fina contra la piel.
¡Ojo! No se trata de introducir elementos de estos tres sentidos en todo momento ni a lo largo de todo el texto: cada escritor/a tiene su propio estilo. Los hay que son muy escuetos a la hora de dar datos y detalles de ambientación de la historia, y otros/as se extienden durante párrafos.
Mi intención con este post es, simplemente, recordaros que existen para que podáis utilizarlos en la medida en que encajen dentro de vuestro estilo. Si no sois de descripciones largas, introducir uno o dos elementos de estos tres sentidos cada folio de vuestra narración ya estará estupendo y servirá para darle ese broche de oro que haga que vuestro texto brille".
Ejemplos de descripciones que utilizan varios sentidos:
"Las aguas que le rodeaban se iban hinchando en amplios círculos; luego se levantaron raudas, como si se deslizaran de una montaña de hielo sumergida que emergiera rápidamente a la superficie. Se intuía un rumor sordo, un zumbido subterráneo… Todos contuvieron el aliento al surgir oblicuamente de las aguas una mole enorme, que llevaba encima cabos enmarañados, arpones y lanzas. Se elevó un instante en la atmósfera irisada, como envuelta en una grasa de finísima textura, y volvió a sumergirse en el océano. Las aguas, lanzadas a treinta pies de altura, fulgieron como enjambres de surtidores, para caer luego en una vorágine que circuía el cuerpo marmóreo de la ballena."


(Moby Dick, 1851, de Hermann Melville).

¡Recordaba al viejo con tanta claridad! Me pregunté si su raído fantasma rondaría siempre por aquellos lóbregos cuartos, silbando al loro verde y recitando: "Taisez vous, petit babouin". Cuando doblamos a la izquierda y entramos en el hormiguero de la ciudad árabe, en sus calles sofocantes por el humo de las hogueras de escoria, el potente y especiado olor a carne asada, a pan recién horneado en las panaderías, sentí en mi brazo la presión de la mano de Clea."

(Lawrence Durrell)

Enlace a vocabulario para la descripción de los cinco sentidos.

Y recuerda: no seas pobre adjetivando; tampoco excesivo. Busca el adjetivo más caracterizador, el más preciso, el más certero.

jueves, 5 de octubre de 2017

Más prácticas de estilo directo / indirecto.

Lee los textos y pásalos a estilo indirecto o directo, según convenga:

En aquel momento, Juana señaló al suelo: allí había una gran cesta, con tapadera, de las que usan los campesinos para guardar el pan.

—Mira —dijo—. Alguien dejó esto. Seguramente será un presente para la señorita Manuelita. ¡Ya sabes cuánta gente la quiere!

Juana levantó la cesta. Pesaba bastante, y supuso que contendría miel, harina, huevos y cosas así.

—Pues este —dijo Jericó, rascándose la nuca— es un verdadero agradecido, que ni siquiera se da a conocer.

Juana entró en el comedor con la cesta.

—Han traído esto para ustedes —dijo. Las tres hermanas levantaron rápidamente la cabeza del

plato. Eran las tres muy distintas, pero tenían algo en común: el buen apetito y la curiosidad.

—¡A ver, a ver!

—¡Destápala!


—¿Qué será?


Juana acercó la cesta a la señorita Manuelita, que, aun
que la menor, era la de más autoridad. La señorita Etelvina se puso las gafas, la señorita Leocadia pasó disimuladamente la lengua por sus labios, imaginando alguna tarta o confitura, y la señorita Manuelita sonrió, levantó la tapadera de la cesta y:

—¿Qué?
—¡Ay!
—¿Qué significa esto?


Por poco Juana deja caer la cesta. Dentro había (...)


Ana María Matute: "El polizón del Ulises"


______________________________________________________________________________

Dile que (canción de Enrique Iglesias)

Respondamos a Enrique Iglesias que sea valiente de una vez y que, en lugar de pedirnos a nosotros que hablemos con su ex-novia, vaya él a decírselo directamente. Redacta en estilo directo el diálogo entre ellos. Tú decides cómo responde ella y cómo acaba la historia.


One, two.
Dile que yo no puedo esperar,
que nada a mí ha vuelto a su lugar,
dile que perdí la libertad,
desde que a mi lado ya no está,
que no tengo miedo a decirle que la quiero,
dile que no la puedo olvidar.
Dile que me siento mal, 
que sin su amor no puedo más 
y que no hay tiempo 
de andar fingiendo, 
dile que me va a matar.
¡Uo oooh! ¡Uo oooh!

Dile que la quiero.
Dile que la vida nos unió, 
que cada día vivo por los dos. 
Ay, dile que no dejo de buscar 
el suave aliento de su respirar.
Y que...

domingo, 1 de octubre de 2017

Estilo directo/ indirecto: actividad de repaso.

Nos encontramos entre los libros de El Corte Inglés. Tú con la mochila y la raqueta al hombro. Yo con dos libros de Álvaro Cunqueiro y Rosalía de Castro recién comprados. Te gustó mi elección literaria y a mí me gustó verte. Y me hubiera encantado tomar una coca-cola y pasar media tarde charlando contigo, los dos riendo por mi forma espantosa de chapurrear gallego con acento catalán. Pero sucedió algo imprevisto: me preguntaste si quería salir esa noche. Era mucho más de lo que yo esperaba. Tus sentimientos se pintaban en el rubor que te encendía la cara y en la sonrisa que se escapaba de tus labios. Sin embargo, te respondí que no y te expliqué que cenaba en casa de una familia catalana. No era una excusa, era una obligación imposible de eludir. Tú insististe con cara de súplica, con esa mirada de niño triste y conformista que pones a veces. Y yo tuve en aquel momento la sensación extrañísima de que llevaba esperándote un montón de años.

(José Ramón Ayllón: Diario de Paula)

ACTIVIDADES

1. ¿En qué persona está escrito el texto? ¿Por qué?

2. ¿Está en estilo directo o indirecto? Justifícalo.

3. Conviértete en un narrador omnisciente en tercera persona y modifica el texto en consecuencia. Transcribe sus diálogos de la forma contraria a la del texto original. Recuerda usar apropiadamente párrafos, guiones y mayúsculas y escoger verbos variados para introducir los diálogos. Puedes añadir elementos creadores de expresividad para que el diálogo sea más verosímil.

Narración con diálogos en estilo indirecto

Cuando el narrador usa el estilo indirecto para transcribir los diálogos, simplemente NARRA lo que los personajes piensan o dicen. Lo hace utilizando la conjunción subordinada "QUE". El narrador puede seleccionar la información que desea contar, y suprime los elementos expresivos de los diálogos sustituyéndolos por su propia interpretación de estos. Usaremos como ejemplo el texto de Groucho que acabamos de leer. En estilo indirecto sus diálogos podrían transcribir así:
Aquel muchacho bruto y grandullón, notando un bulto que Groucho tenía en la mejilla, le pidió que le diera un caramelo, a lo que este le contestó que lo sentía, que no le quedaba ninguno. El chico le respondió que era un mentiroso. Groucho prefirió ignorar su insulto, pues aquel muchacho era muy corpulento, y le permitió que lo registrara para comprobar que no tenía.
VUESTRO TEXTO
Tomad la narración de una anécdota de la infancia escrita por vuestro compañero de mesa y narradla vosotros en estilo indirecto. Sentíos libres de escoger vuestras palabras propias; en el estilo indirecto el narrador se apropia del discurso; también del de los personajes. Sin embargo, lo esencial no se debe cambiar; debe respetarse el contenido escrupulosamente, para lo cual hay que escoger las palabras con precisión.

Narración con diálogos en estilo directo

Los tres caramelos de Groucho.

Un día frío y nevoso acababa yo de comprar cuatro de esos caramelos y me metí uno en la boca y oculté cuidadosamente los otros tres en mi gorra. Sé que este debe parecer un lugar extraño para ocultar golosinas, pero existían razones prácticas para tal estrategia. Por ejemplo, si un muchacho se me acercaba y me pedia un caramelo, yo podia decir: <<Lo siento, no me quedan más>>. Si él seguía sintiendo sospechas, yo le permitia registrar mis bolsillos. A ninguno se le ocurrió nunca buscar en la gorra.


Aquel día, un chico bruto y grandullón, procedente de un belicosos barrio vecino, se cruzó conmigo y , notando el bulto que el caramelo, producía en mi mejilla, dijo:


-Eh, tú, dame un caramelo.


-Lo siento, no me queda ninguno- le contesté.


-Eres un mentiroso- dijo.


Como era mucho mas corpulento que yo, preferí ignorar su vulgaridad.


-Muy bien- repliqué-, si no me oyes, puedes registrarme. ¿Ves? Yo te había dicho que no me quedaban.


Furioso y decepcionado, en un ademan final, cogió mi gorra y la lanzó contra el suelo. Con gran horror por mi parte, los tres preciosos caramelos salieron rodando por la nieve. El los recogió con rapidez y se metió uno en la boca y los otros dos en el bolsillo.


Groucho Marx.
Groucho y yo. Tusquests.


VUESTRO TEXTO

-Como el anterior, debe ser una narración en primera persona que incluya diálogos en estilo directo.

-Igual que el de Groucho, debe contar una anécdota de vuestra infancia.

-Hay que prestar especial atención a las convenciones de la transcripción del diálogo: guiones en las intervenciones, uso de distintos verbos para introducirlas (dijo, contestó, replicó, etc.), utilización correcta de las mayúsculas (nunca tras los guiones que introducen el discurso del narrador), separación adecuada de párrafos.

Colección de relatos con marco de 2ºG

Historia de Navidad Una colección de relatos navideños con marco realizada por los alumnos de Segundo de ESO- G del Instituto Jacaran...